Viñedos y Bodegas Pablo, un instante navideño entrañable en mi memoria…
Hoy, finalmente, ya quedaron atrás para todos las Fiestas de la Navidad 2022. En algunas de nuestras cocinas todavía permanece la huella de las celebraciones. En la mía esta mañana, observé con cariño el aireado vidrio de un delicioso Menguante Vidadillo (DOP Cariñena) de Viñedos y Bodegas Pablo en Almonacid de la Sierra (Zaragoza). Ver su etiqueta, me transportó a la visita que les hice el pasado día 5 de enero, a mi paso por el horno de leña de Luís Ángel, sobre el que también te contaré en un siguiente artículo.
Cuando admiras todo el proceso que conlleva llegar a producir «el jugo de los dioses», es parada obligatoria visitar las bodegas que los producen. Según me había avisado Luís Ángel, cerraban a las 13:30. Así que, con tan solo media hora para elegir, me apresuré a la primera bodega que vi abierta.
A través de un enorme portón de madera rústica guardado por una prensa de formidable solera, entré con la curiosidad de aquello que estás a punto de conocer. Sin ninguna dilación fui saludada amablemente por una señora que, aunque parecía ocupada, me regaló una amable bienvenida.
El instante se llenó súbitamente de magia. Estaba teniendo el honor de ser atendida por Pilar, descendiente directa de una larga saga de viticultores que, desde 1760, vienen comerciando los vinos que la familia ya venía produciendo con anterioridad.

Historia de una larga tradición
Tal y como cuentan en su página Web:
En el siglo XVIII, el fundador, Antonio Hernández, inició la elaboración de sus uvas y creó, excavando a mano, la bodega subterránea que supuso la génesis de la actual. En aquellas cuevas, que todavía existen hoy, aunque ya no dedicadas al que fue su uso durante mucho tiempo, instaló grandes cubas de madera con una capacidad de entre 5.000 y 6.000 litros. Tales eran sus dimensiones que las cubas tuvieron que ser construidas en el interior.
En el último tercio del siglo XIX, el tataranieto del fundador llevó a cabo la primera reforma de la bodega. Las cubas se renovaron y las instalaciones se actualizaron a las exigencias de los entonces nuevos tiempos.
El abuelo de la generación actual continuaba utilizando los procedimientos artesanales: Transportaba en camión el vino dentro de botos y pipas. Tenía una tienda de vinos en Zaragoza llamada Mi Tienda, que ya no existe. Cuarenta años después, los herederos, José Benito Pablo y su esposa Pilar Hernández, adquirieron otra bodega con el fin de mejorar los procesos productivos.
Los actuales responsables del negocio familiar son José Pablo Casao y sus hermanas. Ellos construyeron la actual bodega (1995) sobre otra que databa de 1940 e incorporaron a la misma tecnología de vanguardia.
Con cada uno de sus vinos el objetivo es:
«Transmitir las particularidades de cada variedad de uva, de cada uno de los diversos terrenos y del microclima de cada pago»

En la actualidad, la familia Pablo continua el trabajo iniciado por sus antepasados, haciendo de éste un proyecto sólido, estable, en definitiva, un proyecto de vida.
Las variedades autóctonas con las que trabajan son la Garnacha, el Vidadillo y Cariñena.
El orgullo de esta familia es su viñedo. Con una extensión de alrededor de 100 hectáreas y una antigüedad media de cepas de 30 años. Si bien, tienen cepas que superan los 100 años de vida. Han conservado las variedades de uva y los clones más antiguos que sus antepasados seleccionaron de forma laboriosa, generación tras generación.
Vivimos en unos tiempos donde las prisas se han convertido en una auténtica patología y la atención al cliente, en la mayoría de los casos, algo similar a una antipática línea de producción de la Era industrial. Sin embargo, mi visita a Viñedos y Bodegas Pablo resultó una experiencia llena de cariñosa atención. Pilar me regaló dos valiosísimas horas de su tiempo mostrándome toda la bodega.
Hoy en día se habla de un tal (repelente) empoderamiento… si bien, tal y como Garry Zukav dijo en su libro «El asiento del alma»:
«El auténtico poder existe cuándo nuestra personalidad viene a servir la energía de nuestras Almas»
Tanto Pilar como su padre José Pablo demostraron ser personas con la humildad de los muy grandes y la excelencia de las personas que alcanzan el éxito trabajando cada día con el objetivo de que su personalidad sirva la energía de sus almas. Definitivamente que ¡Lo logran!
Partí como niña con zapatos nuevos para reposar en mi bodega una selección de:
- Gran Víu Garnacha del Terreno (disfrutado con mis padres el día de Reyes. Creo que era de la añada 2011)
- Gran Víu Selección 2016
- Menguante Vidadillo Selección 2017
- Menguante Garnacha Selección 2019
- Menguante Garnacha (que como ya cayó y esa botella aireada partió al reciclaje no sé la añada)
- Menguante Rosado 2022
- Y el corazón pleno.
Deseando volver con más tiempo para impregnarme de tantísima belleza humana y hacer acopio extra del jugo de los dioses producido por la noble familia Pablo.
Millones de gracias por todo.
